Principio 1
Primero el proceso, después el software
la herramienta no arregla una operación que nadie ha definido
La mayoría de los proyectos de CRM que salen mal empiezan configurando. Se abren módulos, se crean campos y, tres semanas después, alguien pregunta qué significa exactamente que una oportunidad esté en «negociación». Nadie lo sabe, cada comercial lo interpreta a su manera y el informe que sale de ahí no sirve para decidir.
Por eso la semana dos es una sala con dirección, marketing y ventas y una pizarra. Se acuerdan las fases, qué tiene que pasar para avanzar de una a otra, quién es responsable y qué se mide. Es la única parte del proyecto que no podemos hacer por ti, y es la que determina si el resto sirve de algo.



